martes, 22 de abril de 2014

Un dia cualquiera (capitulo 8)

Estamos a pocos metros del hotel, apenas hemos dicho un par de palabras durante el recorrido pero no hemos dejado de acariciarnos sutilmente el uno al otro. James ha conseguido mantener mi excitación durante todo el camino con sutiles tocamientos, pequeños roces de nuestra piel, miradas picaronas y algún casto beso en la mejilla. Pero de pronto tira de mi y me veo en un callejón, anclada contra la pared. Sus manos están a la altura de mi cabeza, apoyadas contra el frío ladrillo, y su mirada lasciva me penetra :
-Aquí y ahora ¿te parece bien?
-¿Me estas pidiendo permiso? –nadie jamás me había preguntado.
-No quiero que te sientas incomoda. Estoy deseando desnudarte, tocarte... quiero follarte ahora.
-¿Por que no en el restaurante? ¿Esto te resulta más excitante? ¿No será algún rollo raro, no? –me desconcierta.
-No... Lo siento, esto es diferente para mí, con otras mujeres es solo sexo, contigo es diferente, tú eres diferente. –algo le preocupa, siento que quiere hacerlo especial, pero no consigo seguirle. Mi excitación es tan grande, que no quiero estropearlo, por lo que intento quitarle importancia y le beso.
-Aquí y ahora esta bien, y después en el hotel, y puede que en el ascensor también...
-¡¡Señorita Jones!!

 Y allí, contra una fría pared de ladrillos follamos como locos. Comenzó a besar suavemente mi cuello mientras acariciaba mi trasero desnudo. Yo coloque mis piernas estratégicamente alrededor de su cintura, y acariciaba su ancha y bien formada espalda con mis manos. Aun estábamos vestidos, pero no tardamos en medio desnudarnos para poder acoplarnos sexualmente. James me quito los vaqueros y el tanga mientras besaba mis muslos de arriba abajo, acaricio mi chocho empapado de excitación por sus caricias, y con gran entusiasmo me hizo un cunnilingus que casi me lleva al éxtasis.
¡el muy cabrón paro antes de que pudiera llegar!
 -Tranquila nena, aun hay mas placer antes de la traca final. –fueron sus palabras antes de introducir su enorme envergadura dentro de mi. La penetración fue lenta pero rítmica, y sus manos no dejaban de juguetear con mis pezones y mi trasero desnudo. Creí llegar al nirvana un par de veces, pero el se encargaba de parar justo a tiempo y me sonreía picaronamente mientras decía:
-Llegara, lo prometo. –y la verdad es que cuanto mas cerca estaba y el paraba, después el placer se multiplicaba, a si que le dejaba hacer e intentaba no enfadarme cada vez que creía llegar. No se cuanto tiempo estuvimos allí, contra esa fría pared de ladrillos, pero no fue allí donde llegamos al clímax, ninguno de los dos.
-Vamos vístete.
-¿Pero por que? Necesito mas, por favor James.
-Shh... Lo se, y te daré mas, mucho mas, pero en la habitación. Quiero tenerte completamente desnuda, quiero acariciar, besar, lamer y recorrer cada rincón de tu suave piel. Quiero disfrutarte y que disfrutes, solos... –y me hace un gesto con los ojos mirando hacia arriba. Veo a un par de tíos asomados en un balcón, ambos con una gran sonrisa y una gran tienda de campaña.
 -Entiendo. –le digo y me visto a toda prisa. Me da una de sus sonrisas más tiernas, pasa un dedo por mi labio inferior, lo besa y me coge en volandas mientras echa a correr:
 -¡¡James!! –le grito. Pero estos pequeños arrebatos son los que hacen que me pierda en el, ese punto de seriedad con un
ligero toque de locura, esa ternura que me desarma y esa lascivia que me pone tan cachonda. Sin duda James Moore no es un hombre cualquiera.


Estamos esperando al ascensor, agarrados de la mano y mirándonos con ansias de devorarnos allí mismo. El botones sonríe cabizbajo, y tengo la sensación de que sabe algo que yo no se. Se abren las puertas del
ascensor y allí estaba de nuevo la señora O’connor, una mujer que no se lleva bien con James y que aun no se el motivo.
-¡¡Vaya, señora O’connor, parece que estamos destinados a soportarnos durante un par de minutos al día!!
-¡¡No se le ocurra volver a dirigirme la palabra!! Usted y yo no estamos destinados mas que a odiarnos, al menos yo le odio ¡¡¡usted me quito a mi niña!!! –le grita la señora O’connor completamente sonrojada.
-Ja... jajaja yo no le quite a su hija, fue ella quien se marcho, por que no la soportaba... ¡¡Abra los ojos de una vez!! Ella se fue por usted, por que no supo entenderla y escucharla.
-Y usted si... por eso la dejo ir, por eso la ayudo ¡¡¡sinvergüenza!!! –le increpa la señora O’connor. James me estira de la mano y me saca del ascensor casi arrastras, su cara se vuelve triste cuando habla con esta mujer. Parece que le trae recuerdos dolorosos y me gustaría saber como puedo ayudarle, pero no se si es el momento:
-James... ¿por que esa tristeza cuando hablas con ella? ¿Que puedo hacer para calmar ese dolor? Dímelo, por favor.
-Sshh... Ahora no, ahora es nuestro momento, tu momento... vamos. –un botones espera en la puerta de nuestra habitación, bueno la de James, con una amplia sonrisa en su cara. Veo pétalos de rosas por el suelo, todas llegan hasta la habitación, oigo una musiquilla que sale de algún sitio pero no consigo distinguir que es ni de donde viene.

-Señores, bienvenidos a la suite del amor.
-¿Que coño? ¡¡James!! –me empuja hacia el interior. Y entonces me doy cuenta, entonces lo recuerdo ¡¡ha recreado una de las fantasías que escribí en mis relatos!!

“pétalos de rosas me llevaran por el camino hacia tu amor. Música celestial acompañaran a nuestros gemidos. Luces puras y brillantes serán testigos de nuestros abrazos. Aguas cristalinas observaran nuestros encuentros.”

La música viene de dentro, es una de mis canciones favoritas, Kozmic blues de Janis Joplin, ¡¡¡siempre he querido follar al ritmo de esa canción!!!
Estoy impresionada al ver las velas por toda la habitación, la bañera llena de agua y rosas, el olor a pachulí... 
-¡¡Pero que has hecho James!!
-Darte tu noche mágica. Ley tus relatos, pensé que te gustaría y además creo que te mereces esto y mas.
-Es perfecto, gracias.
-No, no me las des aun... lo mejor viene ahora. –le da una buena propina al botones y le acompaña a la puerta, veo que le dice algo al oído, pero no puedo ni quiero saberlo, estoy en mi fantasía y quiero disfrutarla.
Estoy nerviosa, emocionada y muy excitada. James agarra mi cintura y tira de mi hacia el, nuestras bocas se rozan, nuestras lenguas juguetean, sus manos comienzan a desnudarme, suavemente, al ritmo de la música que no deja de sonar. Siento mi chocho palpitar, mis pezones responden también y siento su verga dura en mi vientre. Tiro de su camiseta hacia arriba, quiero sentir su cuerpo contra el mío. Desabrocho su pantalón pero no se lo quito, quiero ir despacio. Sus labios recorren mi cuello, descienden por mis pechos, el sujetador cae al suelo. Sigue el recorrido hasta llegar al borde de mi tanga, muerde suavemente mi chocho por encima de la tela 
¡¡madre mía, que excitante!!
Siento sus manos en mi culo, empujando el tanga hacia abajo y siento su aliento en mi pubis. De rodillas en el suelo, con su cara en mi chocho, me mira y yo me derrito al notar su mirada y sentir su lengua en mis labios. Le pido que se levante agarrandole la cara con ambas manos, me besa con pasión, mi sabor en sus labios me excita.
Comienzo a bajar sus pantalones con las manos mientras voy acariciando su cuerpo, una mano en su duro trasero y otra en su enorme envergadura. La música sigue sonando.
Ya desnudos me pregunta si quiero bañera, suelo, silla o cama... lo que tú sientas estará bien, es mi respuesta. Me coge en brazos y me lleva a la bañera. La temperatura es perfecta, algún pétalo de rosa flota en el agua, las velas alrededor de la bañera hacen una tenue luz muy excitante.
Me sienta sobre el de espaldas, sus manos agarran mis pechos y su verga entra despacio en mí. El placer es absoluto. Besa mi espalda, pequeños mordiscos y caricias. Siento una de sus manos en mi clítoris, no podré aguantar más...
-James...
-Lo se... –me echa el cuerpo hacia atrás, apoyando mi espalda en el llega mi primer orgasmo. Es intenso, pero no será el único. James también llega al clímax, siento su chorro dentro de mí.
-Aun no hemos terminado, necesito sentirte más. –me dice James mientras me besa, parezco la niña del exorcista con la cara girada casi 90 grados. Pero sus besos son tan intensos, tan húmedos, tan tiernos...
 ¡¡ay, creo que estoy enamorada de este hombre!!


 Continuara...

14 comentarios:

  1. JEJEJEJE... LOS MIRONES SE QUEDARON CON LAS GANAS DE MÁS...
    LO DEL HOTEL PROMETE SER GRANDIOSO.
    UN BESAZO ITZALAK!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mas le vale al señor Moore jajajaja
      un beso LORD SHADOW :-))))

      Eliminar
  2. Ohhhh tierno y cachondo. Me encanta.

    Itza, genial!!

    ResponderEliminar
  3. Plas, plas, plas.... Itza has vuelto con la misma fuerza y más loca aún si cabe.... jejejeje.... Me alegro ver que estás de vuelta y bien!!! ;)
    Esta historia me gusta desde el principio y el capitulo de hoy ha sido la leche... a mi es que los hombres travieso me gustan mucho.... jijiji :)

    Muxusssss!!!!! :*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias potxola!!!
      La locura y las ideas locas no me abandonan, afortunadamente :p
      Siiii el señor Moore es un picaron y tiene a Karen loca perdida jajajaja

      un muxu

      Eliminar
  4. ¡Señor Moore! ¡Qué picarón! jajajajaja Adoro a esta parejita :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajaja si es picaron y tierno a la vez!!!

      un beso gamberrita :-))))

      Eliminar
  5. Estoy deseando saber lo q pasara en esa habitación ...James es un hombre inagotable por lo que se lee sabe lo que se hace,muy bien itza espero más

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias preciosa, pronto mas :-)))))
      un beso!!

      Eliminar
  6. Vaya con Jones no tiene fin¡¡¡
    Ansiosa me tienes con la continuación...
    Qué grande eres¡¡¡... Me alegra verte de vuelta cielo¡¡
    Un besote¡¡
    P.D te dejé un cariño en mi blog...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias potxola!!!
      Aun no estoy al cien por cien, pero es que lo echaba mucho de menos :-)))))
      un beso amando!!

      pd: gracias cariño, por acordarte de mi :-)

      Eliminar
  7. Mira que al señor Moore le gusta alargar las situaciones. El orgasmo de la habitación del hotel será clamoroso, supongo.

    No hay nada comparable a tener una pareja que te lleva a tus limites de excitación. Y nada mas recomendable que aprovecharla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. !uy! Mas le vale a James, si no Karen le corta los huevos jajaja

      Eliminar

Muchas gracias por la visita y por comentar :-))))