martes, 21 de enero de 2014

Un dia cualquiera (capitulo 2)


            La semana fue dura, había mucho trabajo atrasado y en mi mente seguía aquella voz tan sexy y sensual. Mi chocho se encogía de placer cuando mi mente  divagaba sobre aquel hombre y su voz susurrándome en el oído alguna guarrada como: ¡follame!  o  como  ¡te voy a comer todo el coño¡ El romanticismo no era lo mío, aunque tampoco me había enamorado nunca, cabía la posibilidad de que me volviera una de esas novias tontorronas que miran embelesadas a su chico, con la baba colgando por la comisura de los labios y suspirando todo el día..... no, no ,no.... eso no sucederá jamás... yo solo quiero alguien con quien charlar y poder echar un polvete, pero que al día siguiente pueda seguir hablándole sin que me pida explicaciones ni se ponga celoso, el amor no entra en mis planes, nos vuelve irracionales y nos deja expuestos al dolor y al sufrimiento. Además, yo vivo muy bien sola, sin tener que compartir el baño ni las cuchillas de afeitar.


            ¡¡Y por fin Viernes!!  Solo unas horas mas y podía volver a mi apartamento, a mi tranquilidad, durante dos largos días estaría sola, con mis aparatitos sexuales y mis perros, unas pelis con palomitas y una ricas chuches para paliar esta ansia sexual que yo misma había creado con el pensamiento de la voz sexy sin cara.
-Karen, necesito que vayas a la ciudad. –mi tío se volvió loco esa tarde.
-¿Pero que dices? No, no... ¡¡Imposible!!
-Como que no, si no tienes nada que hacer. Además necesitas salir y conocer gente, que te pasas el día aquí metida. –joder, ¡y ahora que le ha dado!
-Pero vamos a ver.... ¿a que tengo que ir, será solo cosa de un día, no?
-Pues no lo se, necesito que recojas un coche.
-¿Como un coche? –encima tenia conducir.
-Si, iras en autobús y volverás en el coche que te diga el señor.
-Señor, ¿que señor? –algún viejo chocho.
-Joder, tanta preguntita, vas y punto, por que soy tu jefe y necesito ese coche.
-Vale, vale...¡no te enfades hombre!
-He de cambiar una pieza que puse el otro día, la distribuidora me ha llamado, las piezas han salido defectuosas y hay que cambiarlas. Solo puse una pieza de esa marca, por eso lo recuerdo bien, y necesito que me traigas el coche, ¿entiendes? –mi tío odia tener que decir que las piezas están defectuosas, piensa que eso hace que desprestigien su trabajo.
-Si, tranquilo, iré a la ciudad, pero después de esto quiero un par de días libre ¡eh! –esto hay que aprovecharlo.
-Si, si... claro, los que necesites. 
¡Y a Nueva York que me voy! La gran manzana, estrés, todo el mundo corriendo de aquí para allá.... ufff..... Si al menos me encontrara con ese hombre, solo para oír su voz otra vez, para poder recrearme.... ¡¡joder!! Como me pone la situación... sola en la ciudad, perdida, y de pronto... la voz sexy... mmm.... el me encuentra en un callejón estrecho, tan estrecho que nuestros cuerpos han de estar juntos, muy juntos... y allí en la noche oscura de la ciudad, me folla contra la fría pared de ladrillo.... un polvo intenso entre dos
desconocidos desesperados por sentir sus cuerpos, penetrándome profundamente mientras me mira a los ojos.... buah... esto me sirve para un relato seguro, que pena que solo sea una fantasía, ¡coño! y encima estoy toda mojada y no puedo masturbarme hasta llegar al hotel ¡¡mierda de imaginación sexual!!



            Estoy subida en un autobús, camino a la ciudad de Nueva York, con las bragas mojadas por la humedad de mi chocho, por mis pensamientos eróticos hacia un hombre que no conozco y que para colmo me gustaría que me folle hasta la extenuación.
Mi tío me ha dado la dirección de un hotel, donde según parece se aloja el dueño del coche que he de recoger. Seguro que es algún viejuno adinerado que encima se hará el simpático con frases como: ¡que bonita eres¡ ¡que sonrisa tienes¡ y pamplinas así para intentar ligar ¡puag¡ pero lo peor es que tengo que hacerme la simpática, por el bien del negocio, y por el mío propio, por que seguro que el tito me despediría.
El hotel donde he de dirigirme es de lujo, The Plaza 768 5th Ave. 59th St, junto a Central Park es la dirección y debe alojarse en una suite. Aun me quedan unas horas hasta llegar, a si que me acomodo para
dormir un rato, seguro que tengo algún sueño agradable y muy húmedo.
“Estoy paseando por la ciudad, asombrada por la altura de los edificios no dejo de mirar hacia arriba, y con gran torpeza intento esquivar a la gran cantidad de gente que circula por la calle. Una mano en mi espalda me salva de caer de morros contra el suelo y cuando elevo la mirada... allí esta... es el.... ¡¡mi hombre eróticamente sexy!! Me ayuda a ponerme erguida y con esa voz que tanto me excita me dice:
-Señorita, ¿esta bien? No debería admirar tanto las alturas, podría lastimarse. –pero que bien habla, lastimarse dice.
-Gracias, por salvarme digo –le ofrezco mi mejor sonrisa.
-Es la primera vez ¡eh!
-¿La primera vez? –estoy perdida en su mirada.
-Si, la primera vez que visita la ciudad.
-Oh, si, si... yo no había venido nunca antes. –seré estupida, y yo pensando en sexo.
-Bueno si le apetece, yo puedo ser su guía, estoy de vacaciones y no se que hacer.
-Eso seria estupendo... –le digo con una cara de tonta, que ha tenido que pensar que me falta algún hervor.
-Bien, entonces agarrese a mi ¡que va a disfrutar de la visita! –y sin pensarlo me aferro a el, bien pegadita para que sienta mi cuerpo y el roce le haga ver que necesitare algo mas que una visita guiada.
Me lleva a Central Park, a la estatua de la libertad, al Soho, Tribeca,  a chinatown, a Harlem para oír cantar gospel, a Little Italy a cenar, Queens, el Bronx... uff... estoy agotada pero es tan educado, sexy y me tiene tan bien atendida, que no me atrevo a lanzarme.
-Bueno ahora a descansar, que mañana hay más. –me lleva hasta la puerta de mi hotel pero yo no quiero despedirme aun.
-¿Quizás te apetecería subir y tomar algo? –me lanzo por que estoy completamente excitada. Me esta mirando con una sonrisa impresionantemente picarona, pero no se que es lo que realmente esta pensando.
-Bueno, me apetece subir, pero no a tomar una copa... ¡¡¡si no a tomarte a ti!! –y ahora estoy mojando las bragas, suspirando por quitarle la ropa y deseando follarle hasta el amanecer.” 
- ssshhhttt.... oye... ssshhht.... chica...despierta... –oigo algo, pero no es mi hombre-voz, ni esta excitándome.
-¡¡Chica!! Ppssshhhh.... –y me doy cuenta, estoy dormida, era todo un sueño, pero mi coño no lo ha entendido y chorrea hasta los tobillos.
-Si, ya estoy despierta, ¿que pasa? –aunque con el cabreo que tengo, bien que le hubiera dado una patada en salvase la parte.
-Ya llegamos, esta es su parada, El Plaza hotel.

-Ah, vale, gracias. –y me apeo del autobús con el pelo enmarañado, somnolienta y una vez mas cachonda perdida.

Continuara...

4 comentarios:

  1. Itza por fin me puse la día con este relato, perdón!!

    Me gusta mucho esta historia, es muy fácil de seguir y muy divertida y entretenida. Te deja con ganas demás... Sabes enganchar al lector, tienes gancho y eso es muy bueno!!!

    Chapó guapa, cada día más y mejor!!

    Muakkksssssssssss :))

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    1. nada que perdonar potxola, cada cosa a su tiempo. Gracias por las cosas tan bonitas que me dices, asi se anima una a seguir con esta aficion tan enriquecedora!!!

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  2. Jajajaja... eres tremenda!!! Me he reido mucho. Es divertida y engancha ;)

    Un besazo!

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    1. jajajaja muchas gracias tatu, asi da gusto escribir :-))))
      besos

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Muchas gracias por la visita y por comentar :-))))